Dr. Vázquez Roel sobre la petición del Parlamento cántabro a la legalización del cannabis: “Siempre que sea para uso terapéutico específico nada que objectar, pero nunca se debe legalizar como droga recreativa”

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Los cinco grupos políticos del Parlamento de Cantabria (PP, PRC, PSOE, Podemos y Ciudadanos) han unido sus votos para demandar al Gobierno de la Nación que deje atrás los "prejuicios", tenga en cuenta las "evidencias científicas" y "regule" y "facilite" el uso del cannabis medicinal "porque el dolor no puede esperar". Con el consenso de todos los grupos, el pleno del Parlamento de Cantabria ha aprobado una proposición no de ley para demandar esta regulación del uso de estos tratamientos terapéuticos con cannabis y derivados que se lleven a cabo "bajo estricta indicación y supervisión médica".

La iniciativa ha llegado ya al pleno suscrita por todos los grupos y ha sido defendida por el diputado del PP Eduardo Van den Eynde, enfermo de cáncer y que hace un par de meses saltó a la actualidad pública de toda España tras haber publicado en su perfil en una red social un escrito pidiendo la regulación del cannabis terapéutico.

Pero, ¿qué piensan los expertos? El doctor José María Vázquez Roel, director de Clínica Capistrano y experto en psiquiatría y adicciones desde hace más de 30 años es una voz autorizada para valorar esta iniciativa parlamentaria cántabra. No en vano, con el programa único, pionero y eficaz de Clínica Capistrano (8.000 pacientes tratados en todo tipo de adicciones con una tasa de recuperación total del 85%) y a corto plazo como único hospital de España con licencia de centro especializado psiquiatría y toxicomanías, puede dar una opinión contrastada al respecto de esta aprobación parlamentaria de Cantabria.

Para el Dr. Vázquez Roel, “legalizar el cannabis para tratamiento terapéutico siempre depende de qué. Una cosa es legalizar un principio activo, como pueda ser la morfina para enfermos terminales y tiene sus indicaciones y otra el THC, que parece ser útil justamente para las consecuencias secundarias de los tratamientos de quimioterapia y que pueda ayudar a evitar las náuseas y los vómitos. Para indicaciones específicas como estas, utilizar esa molécula como cualquier otra, como experto en psiquatría mental y adicciones, no tengo nada que decir. Ahora bien, no se debe engañar a la gente con que esta molécula es buena, no es mala, es recreativa, que si es menos mala que el tabaco o la cerveza. Por tanto, hay quer diferenciar entre la promoción encubierta del cannabis, insistiendo claramente y únicamente en su disposición terapéutica. Es decir, siempre que sea para uso terapéutico específico nada que objetar. Pero nunca se debe legalizar como droga recreativa puesto que sabemos que hay una regla de tres del mercado que cuanto más oferta haya de cualquier cosa, más consumo habrá.

Si un gobierno tiene la obligación de la política preventiva, debe limitar el acceso a las sustancias peligrosas como sea el cannabis, el juego, el alcohol o cualquier droga. En Holanda la legalización ha producido más daño que bien y han dado marcha atrás, así que mucho cuidado en todo el interés económico encubierto en cuanto a la legalización del cannabis como droga recreativa. En la utilización del principio activo como indicaciones terapéuticas muy precisas, nada que objetar porque todos los medicamentos como el válium o el trankimazin, pero tienen sus indicaciones específicas.

En medicina tenemos muchos medicamentos para las náuseas y vómotos pero si hay algo más que pueda ayudar y se ha demostrado (para eso está el Ministerio de Sanidad) y verificado a nivel terapéutico a través de la Ley del Medicamento.”