Programas de larga estancia
Un mes de internamiento es poco tiempo para la recuperación de
un adicto. Por eso el PROGRAMA CAPISTRANO tiene una duración de
un año que se desarrolla la mayor parte del tiempo de forma ambulatoria.
Pero para que este programa esté indicado se requieren dos requisitos
o criterios de inclusión indispensable uno y muy conveniente el
otro: el primero es tener un buen soporte familiar, es decir, una familia
estructurada, no conflictiva, que colabore adecuadamente en la segunda
fase del tratamiento. El segundo es tener un trabajo estable que vertebre
la vida del adicto.
Cuando no se dan estas dos circunstancias, conviene prolongar la estancia
hasta consolidar la recuperación.
Los programas de “larga estancia” son períodos de dos
o tres meses a sumar al primer mes de ingreso. Son ciclos que se pueden
renovar hasta conseguir los resultados terapéuticos establecidos.
Tienen dos particularidades que los diferencian claramente de la primera
fase: en primer lugar, son mucho más económicos y en segundo
lugar, tienen un régimen asistencial abierto, con lo que el paciente
puede buscar un trabajo en la ciudad, ampliar sus estudios o desarrollar
una terapia ocupacional en la propia clínica.
+ información (archivo pdf)
|