El proceso de intervención en la recuperación del adicto.
Diferenciamos 3 etapas o momentos de intervención:
La tercera etapa hace referencia al registro o vigilancia del progreso (mantenimiento) y la reevaluación de las metas.
OBJETIVOS TERAPéUTICOS
Reconocer los pensamientos perjudiciales ligados a la adicción, 'Trampas mentales' o, lo que es lo mismo, pensamientos irracionales son aquellos pensamientos que hacen que nos sintamos mal y que nos llevan a comportarnos de una manera autodestructiva. Son creencias o interpretaciones ilógicas que nos resultan perjudiciales. La persona razona equívocamente llegando a conclusiones erróneas sobre los acontecimientos que surgen en la vida cotidiana.
No son los acontecimientos, las cosas que nos pasan y ocurren lo que realmente nos afecta, altera y condiciona, sino la interpretación y valoración que cada uno de nosotros hagamos de ellos. Los sentimientos (temor, vergüenza, ira, tristeza, alegría, etc.) surgen de las interpretaciones que hacen las personas sobre los acontecimientos. Dichos pensamientos y creencias son en realidad hábitos adquiridos: hábitos de pensamiento que utilizamos constantemente para interpretar la realidad. Una forma de sentir adecuada y sana es consecuencia de una interpretación / valoración más o menos objetiva de las propias circunstancias ambientales.
Existen ciertos patrones de pensamientos o creencias erróneas, y en consecuencia perjudiciales, que a menudo se emplean en diferentes momentos de la vida, muchos de ellos son habituales en el adicto:
Para modificar estos patrones, estos esquemas de conocimiento, en primer lugar se debe desarrollar una habilidad que el adicto prácticamente ha bloqueado; la capacidad de auto-observarse. Se trata de ganar en objetividad, detectar las trampas mentales, cuestionarlas y ver si existen otras opciones que den una respuesta más cercana a la realidad, ello nos proporcionará racionalidad, salud y bienestar.
MéTODOS PARA CONTROLAR LOS INTENSOS DESEOS DE CONSUMIR
La abstención no significa que la persona haya anulado definitivamente la actitud, creencias y conducta adictiva. Modificar el modo en que uno vive, desmantelar el armazón adictivo que rige nuestras vidas requiere tiempo, mucha paciencia y trabajo. Hay que concienciarse de que lleva tiempo dejar de sentir el deseo apremiante de alterar el estado de ánimo y de modificar actitudes y conductas que son las precursoras habituales de las recaídas. Mientras tanto, es necesario evitar volverse vulnerable, pues ante una situación de riesgo resultará fácil y atractivo iniciar el consumo al incurrir en las 'trampas mentales' y la negación.
Para evitar la reincidencia es aconsejable efectuar una lista o diario con todos los pensamientos y recuerdos relacionados con el consumo.
PAUTAS Y TAREAS QUE DEBE SEGUIR PARA LOGRAR LA ABSTINENCIA
Si se quiere dejar de consumir se tiene que hacer lo posible para evitar los estímulos relacionados con el consumo, los recuerdos y las formas de acceso a la droga.
CAMBIAR EL ESTILO DE VIDA
Desde el mismo momento en que se inicia el tratamiento el estilo de vida del paciente se ve alterado. Al emprender un tratamiento surgen significativos cambios en los hábitos y costumbres adictivos, tanto por el cambio de entorno que supone el internamiento como por la propia acción terapéutica. Se trata de alcanzar, como objetivo final, un modo de vida equilibrado y saludable desvinculado del ciclo adictivo.
En esta labor el terapeuta será el encargado de planificar y guiar el quehacer diario en la fase inicial (al adicto no le resultará fácil realizar tareas que lleva tiempo sin poner en práctica o que nunca ha realizado. La ejecución de las actividades hará que las preocupaciones disminuyan y mejore el humor.
Se corrigen estados de apatía previos, se promueve la abstinencia y se refuerza la interacción social, a la vez que se revaloriza el sentido del deber.
ADQUISICIóN DE ESTRATEGIAS PARA SOLUCIóN DE PROBLEMAS Y DIFICULTADES
Los problemas son acontecimientos normales y habituales a lo largo de la vida diaria de las personas. Por norma general, si no encontramos soluciones adecuadas a los problemas aumentan las probabilidades de que se incremente nuestro malestar interior, es decir, nuestros estados emocionales negativos.
Esta variable condiciona nuestra predisposición a utilizar drogas u otros agentes adictivos con el objeto de aliviar, anestesiar, bloquear, o en definitiva alterar nuestro estado de ánimo.
El adicto no ha desarrollado o simplemente ha bloqueado su capacidad de resolver problemas a partir de introducir cambios eficaces en su entorno.
Su mecanismo se centra únicamente en apartar el problema por medio de modificar su estado de ánimo.
La resolución de problemas es, por tanto, uno de los grandes cometidos en la rehabilitación del adicto.
La manera de llevar a cabo esta tarea sigue un patrón determinado:
En resumen: se trata de aprender a reconocer problemas reales, saber buscar las soluciones adecuadas a los mismos y poder elegir y poner en práctica la mejor de ellas en la situación particular donde se presenta.