La familia
La adicción es una enfermedad que afecta a toda
la familia. Durante la primera etapa del proceso, generalmente años,
todo el grupo familiar se va adaptando con dificultades a los cambios
de humor del adicto, a las discusiones, a las mentiras y decepciones,
al sufrimiento silencioso y vergonzante, porque nadie quiere reconocer
que tiene un adicto en casa. Muchas veces esta incapacidad de reconocer
el problema, que es un mecanismo psicológico de defensa llamado
“negación”, impide que el adicto comience nunca un
tratamiento. La inmensa mayoría de los alcohólicos españoles
nunca harán un tratamiento adecuado de su adición y se morirán
por las consecuencias de su alcoholismo sin haber llegado a reconocerlo.
Las consecuencias de esta patológica resignación de los
familiares suelen ser las depresiones de los cónyuges y los trastornos
de personalidad de los hijos, muchos de los cuales seguirán la
senda del progenitor. Así mismo, muchos divorcios, con la historia
previa y terrible de la violencia doméstica, son la culminación
del proceso destructivo personal y familiar que es la adicción.
Si usted tiene un familiar adicto tenga en cuenta siempre la siguiente
consigna: “todo el apoyo al adicto si colabora, ningún apoyo
si no lo hace.
+ información (archivo pdf)
|